¿Acabas de darle la bienvenida a ese ser adorable? ¿O estás a la espera de que llegue ese gran momento?
Seguro que estás lleno de ilusión y también de multitud de dudas… Tengo que decirte que si te importa el bienestar de ese pequeño ser peludo, es normal y es señal de que estás pensando que tener un cachorro no es sólo poner una cama y un cuenco de agua.
La llegada del cachorro a casa no es tan fácil como se pueda pensar y hay varias cosas a tener en cuenta para que sea una experiencia positiva tanto para ti como para él.
Edad ideal del cachorro
Dirás, ¿y que más da? pero realmente no da igual.
El desarrollo de la conducta en el perro es un proceso dinámico, se van dando cambios a lo largo de la vida del perro, desde incluso antes del nacimiento. Hay determinados momentos en los que esos cambios tienen una mayor implicación en el conjunto de la vida del perro.
De la 3ª a la 12ª semana se da una de las etapas más importantes en el desarrollo del perro, es el período de sociabilización. La edad óptima para la adopción de un cachorro se da en torno a la 8ª semana de vida. Anterior a las 8 semanas privaríamos al perro de aprender habilidades a través del juego con sus hermanos y de los límites que le pone la madre. Más allá de la 8ª semana la sociabilización es más difícil por la aparición de miedos en el perro.
Esta sería la situación ideal, está claro que cuando adoptamos a un perro a veces no se puede cumplir con esto, pero tenemos que ser conscientes que es posible el perro no tenga una buena sociabilización y habrá que trabajar en ello.
Llegada a casa
Imagina: de repente, que todo lo que conocías desaparece. Apareces en una nueva casa, seguramente has hecho un viaje en coche con nuevas personas que no paraban de hablar, esas personas se quedan contigo es ese nuevo lugar lleno de nuevos olores… Y un sin fin de estímulos desconocidos. Eso es lo que siente tu cachorro.
Los primeros días, es fundamental dar espacio al perro para explorar, sin estar constantemente encima de él. Tiene que ir descubriendo el entorno, con la seguridad de estar acompañado pero no invadido.
Por la noche, aunque no quieras que el perro duerma en tu cama, puedes dejarle en un sitio cercano para que vaya cogiendo confianza con el entorno y esté seguro. Poco a poco esa distancia, si quieres, se puede hacer más grande poco a poco.
Rutinas
Es importante establecer rutinas, las actividades principales que hará el cachorro a lo largo del día serán:
- Dormir, dormirá mucho y es necesario que lo haga lo suficiente para que su desarrollo sea bueno. Es conveniente que tenga un sitio propio para dormir, donde se sienta protegido y seguro.
- Comer, se le darán las tomas que determine su raza y edad, dejándole tranquilo.
- Hacer sus necesidades. Usar un empapador o algún material absorbente donde aprenda a hacer sus necesidades si no quieres encontrar regalitos por toda la casa, poco a poco y si le muestras donde, lo hará en el sitio adecuado. Te doy una pista, lo hace siempre después de dormir, comer o jugar, aprovecha a llevarle al lugar establecido después de esos momentos. No le regañes, se hace sus necesidades porque no tiene aún control sobre ello.
- Jugar, realiza juegos adaptados a su edad. Hazlo durante un pequeño periodo de tiempo y prioriza juegos que no lo activen demasiado.
Seguridad
Los cachorros exploran el mundo a través del olfato y sobre todo su boca. Se parecen a los bebés humanos, sobre todo durante el cambio de dentición, eso significa… ¡mordisqueos!
Tenemos que aceptar este proceso natural, no eliminarlo, no significa que dejemos que muerda todo lo pille a su paso. Por nuestra parte tenemos que:
- Adaptar la casa en la medida de lo posible. Retirar objetos peligrosos (cables, zapatillas, mandos, objetos pequeños…) Aparte de la pérdida económica nos podemos ahorrar alguna visita al veterinario.
- Ofrécele juguetes adecuados para calmar sus encías.
- Redirige la mordida a lo que sí tiene permitido morder.
Se tiene que ir acostumbrado a nuestro mundo poco a poco, no fuerces en exceso las situaciones pero tampoco le tengas en una burbuja. El equilibrio es muy importante. Ten en cuenta que una sola experiencia buena vale más que 5 si han sido malas.
Antes de su primer paseo habitúa al cachorro a que lleve el arnés / collar en casa, luego la correa. No quieras que el primer día de paseo acepte las herramientas si no está habituado a ellas anteriormente.
Crea vínculo, a través de ejercicios de comunicación básica (sienta, ven…), usa premios que le gusten o juego y elogios como refuerzos positivos.
Un cachorro en casa es una aventura que llenará tu día de experiencias inolvidables, si acompañas a tu perro en su desarrollo desde la información lograrás tener un perro adulto feliz y equilibrado.
Disfruta del viaje, porque verlos crecer es muy gratificante.